Tras cruzar de nuevo La Cordillera de los Andes aterrizamos sin novedad en el aeropuerto mendocino donde nos esperaba Rosa Mª Suárez, Pta. del Centro Asturiano de Mendoza.
Aquel domingo la institución celebraba la fabada anual. Unas trescientas personas dieron buena cuenta de una suculenta fabada en una carpa instalada a tal efecto en el aparcamiento del Centro.
Tras la comida actuamos para todos los allí presentes. Las emociones se amontonaban tanto en los corazones de los comensales como en los propios nuestros. Lo más interesante vino de la mano de los jóvenes astur-mendocinos que bailaron y tocaron gaita tambor junto con nuestros jóvenes. Es una sensación especial llegar a un lugar tan alejado, con una situación socio-económica nada favorable y encontrarse con un numeroso grupo de jóvenes que buscan su identidad en los bailes y canciones de sus mayores.
A la delegación mendocina la esperamos el próximo 6 de septiembre en La Comarca de la Sidra y, más particularmente, en Sariegu